jueves, 9 de octubre de 2008

Cobarde

Me llamas cobarde por huir, por no tener el valor para darte mil razones que nos separas...

Pero si no conocemos las heridas del héroe no podemos saber lo valiente que es. No entiendes mi intento por poner murallas, pero si no hiciera falta protegerse de algo no existirían las murallas.

¿ Es de niños no luchar por lo que quieres? ...No luchamos si no hay una batalla que ganar.

Tú nunca te has despertado abrazado a la almohada anhelando estar a mi lado, nunca me has visto temblar ante un sms, sollozar al teléfono, tirarme al suelo, harta, tapándome la cara con las manos para no ver las lágrimas caer. Nunca has entrado en mi cabeza, ni te has dado cuenta de las veces que he estado a punto de rendirme...

Ahora sólo intento cortar radicalmente, matar y borrar tus besos y solo por eso soy una cobarde...justo ahora que empiezo a ser valiente, que empiezo a luchar. Ahora se que mi única batalla es olvidarte y el único que pierde la batalla es el que no lo intenta.


Y yo lo voy a intentar...además, lo voy a conseguir

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca se empieza una batalla tarde... y menos si es tan necesaria.
Me alegro de que estés convencida... además creo que es más sencillo de lo que piensas...

Luis y Mª Jesús dijo...

Enhorabuena valiente!.
Un beso
María Jesús